¿Un escenario favorable para la minería?


Frente a un país que pretende salir a flote, con desequilibrios macroeconómicos que no terminan de resolverse,  el segundo semestre estará marcado por la espera.  La Argentina tiene oportunidades de crecimiento y en este contexto la minería es vista como uno de los sectores con gran potencial.

Tal como señalan informes de distintas consultoras, el contexto internacional actual no es el mejor, menos si ponemos la lupa en los precios de las materias primas que se encuentran en una fase descendente, consecuencia de la apreciación del dólar norteamericano y la baja en la demanda por parte de China. En el caso de los metales sus precios muestran una caída sostenida desde el 2011 aunque no se encuentran en niveles históricos bajos.

La desaceleración del gigante asiático parece ser uno de los factores que pone en riesgo a los metales industriales. Según Abeceb, “en el caso del cobre en  2016-17 se espera un mercado balanceado aunque en los próximos años el estancamiento en la producción podría llevar a una merma en los inventarios. El oro por su parte presentará una tendencia bajista por mayores tasas, pero la mayor caída ya se dio, mientras que para el caso de la plata la mayor demanda industrial compensará el impacto de la suba de tasas”.

Lo cierto es que la demanda de minerales también está marcada por el avance tecnológico, es el caso del litio que se ha convertido en uno de los minerales más demandados, subiendo incluso su precio de 6000 dólares la tonelada en 2015 a 14.000 mil dólares a comienzos de 2016. Y esto se debe principalmente a la gran demanda de baterías para el funcionamiento de autos híbridos y eléctricos, que se estima alcanzarán la mitad del mercado del litio a 2050.

En este contexto mundial, la Argentina tendrá que ver cómo sale parada y cómo se planteará su recuperación en este segundo semestre. Algunos analistas económicos sostienen que los motores de crecimiento serán el impulso del sector agropecuario y eslabonamientos, la normalización de la obra pública,  la IED y anuncios de inversión, la reapertura de Paritarias y el blanqueo de capitales. Mientras que los límites al crecimiento irán marcados por la tasa de interés real positiva, la baja competitividad y altos costos en dólares y la debilidad en el consumo.

Exportaciones mineras

De acuerdo a datos obtenidos por Fundación Capital, “en el primer cuatrimestre de 2016 las exportaciones mineras se contrajeron un 9,6% i.a., producto de la caída en los envíos de oro (- 18,4% i.a.) y plata (- 11,7% i.a.). En sentido contrario, las ventas externas de cobre verificaron un incremento del 43,1% i.a”.

Las exportaciones mineras representan un 6% de las exportaciones totales, en tanto su producción constituye 0,5% del PBI.

Asimismo, la participación del sector en el empleo nacional alcanza un 0,1%. Por su parte, la minería representó un 7% de la Inversión extranjera directa (IED) en los últimos diez años.

Inversiones selectivas

En un informe de Abeceb, basado de datos recopilados del Fondo Monetario Internacional y el Metals Economic Group (2015 proyectado)  se estima que a medida que bajan los precios de los metales, las inversiones también lo harán. Es decir que los ojos de los inversores estarán puestos en aquellos proyectos que tengan mayor rentabilidad.

El Fraser Institute, elabora el “Survey of Mining and Exploration Companies” un valioso indicador del real atractivo de las zonas mineras desde la perspectiva de los inversionistas más relevantes del mercado, lo que queda claramente ejemplificado cuando se considera que el presupuesto, sólo para exploración, reportado por las empresas participantes alcanzó los US$ 2.200 millones en 2015 y los US$ 2.500 millones en 2014. Montos importantes, pero muy por debajo de los US$ 4.600 millones y US$ 3.000 millones que se reportaban en 2012 y 2013, respectivamente, lo que refleja la tendencia a la baja en el gasto en exploración -e inversión en general- producto de la caída en el precio de los commodities, y las bajas perspectivas de los mismo a futuro.

Si consideramos el caso de nuestro país en comparación con países con tradición minera, vemos que existen proyectos potenciales de muy buena rentabilidad, que cuentan con una elevada ley de oro y plata, un poco menos en lo que refiere a cobre,  pero atractivos de todas formas, como ser  el caso de Los Azules y El Pachón.

Potencial argentino

Es indiscutible que la Argentina tiene un potencial minero grandioso pero que ha sido explotado en pequeñas proporciones. Cifras recientes que arroja el Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de Argentina –GEMERA-  señalan que hay  528 proyectos mineros conocidos, de los cuales 358 son proyectos explorados y/o prospectados, 25 se encuentran en etapa avanzada, 11 de ellos en etapa de factibilidad y/o pre factibilidad y 7 minas en construcción (dos de ellas suspendidas: Potasio Rio Colorado  y Pascua Lama)

Pero un dato más curioso aún es que la actualidad de los proyectos de exploración en minería metalífera en nuestro país cuenta con más de 10.000 millones de toneladas de recursos geológicos identificados en 42 proyectos activos que contienen más de 52 millones de libras de cobre, 79 millones de onzas de oro, 1700 millones de onzas de plata, 1420 millones de libras de molibdeno, más otros tantos minerales con mucho potencial como litio, zinc, potasio, plomo, hierro, etc.

Es decir que un gigante dormido está a la espera de una política tanto desde el Estado Nacional como Provincial que acompañe el desarrollo armónico de esta actividad.

Si bien  las medidas que ha tomado el Presidente Macri desde que asumió el Gobierno han posibilitado que el sector minero vuelva a renacer, lo cierto es que aún faltan otras medidas que en estos últimos 10 años no se han tomado,  que han estancado el crecimiento de la minería y la falta de confianza para atraer inversiones extranjeras de alto riesgo.

Ricardo Martínez, Presidente de GEMERA, señalaba recientemente que: “se tienen que tomar una serie de medidas a largo plazo que garanticen el espíritu de la Ley de Inversiones Mineras y es necesario mantener el Código de Minería vigente”. Asimismo hacía hincapié en la necesidad de inversiones estratégicas en infraestructura, proponer mejores planes de sustentabilidad, mejorar y jerarquizar los controles ambientales y que exista seguridad jurídica.

Desafíos y Oportunidades

La actividad minera tiene muchas oportunidades por delante que debe saber aprovechar. La eliminación de las retenciones, la normalización de flujos de utilidades y dividendos, sumada a la perspectiva estable de los precios internacionales y la mejor competitividad cambiaria, genera una mejora del clima de los negocios.

Este escenario positivo se puede ver manchado por temas que son intrínsecos a la actividad minera, como ser la licencia social con la deben contar las empresas mineras para  que se puedan llevar adelante los proyectos mineros sin dificultades. Esto trae aparejado otro de los temas sumamente importantes como es la regulación ambiental. Hoy mucho de los interrogantes que rondan en torno al sector minero se basan en supuestos de contaminación e impacto ambiental, que generalmente no son comunicados de la mejor manera, generando incertidumbre en la sociedad.

Otro de los casos a rever y  que el actual Gobierno Nacional está trabajando con los Estados Provinciales es la prohibición de la actividad minera en zonas con altísimo potencial como ser Mendoza o Chubut. No olvidemos que hoy, son nueve las provincias que prohíben implícita o explícitamente a la gran minería, siendo que el Pacto Federal Minero fue aprobado por unanimidad por el total de las provincias argentinas.

Si la Argentina establece una clara política de estado respecto al desarrollo de la minería, los próximos años, seguramente estaremos planteando un mejor escenario.

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