Culminó con éxito la Jornada de Desarrollo Humano con perspectiva de género


 

El encuentro se realizó este martes en Puerto Madryn y contó con la participación de funcionarias públicas nacionales, provinciales, representantes de las comunidades de Chubut y Santa Cruz, y otros profesionales que analizaron el rol de la mujer en distintos ámbitos, su inclusión y las posibilidades de desarrollo personal, laboral y profesional en nuestro país.

Organizado por Green Cross Argentina, W20 (Women 20), Fundación Ecologista Verde, con el Patrocinio de Pan American Silver y la adherencia de ProSus (Procesos Sustentables) y Fundación Lograr, este espacio permitió un intercambio de opiniones de distintas mujeres protagonistas, promoviendo el diálogo entre personas, compartiendo experiencias a lo largo de su vida laboral, y cómo la cuestión de género influyó positiva o negativamente en la misma.

La apertura estuvo a cargo de Juan Manuel Velazco, Presidente de la Fundación Ecologista Verde, quien señaló: “Fuimos aprendiendo con el tiempo que la sostenibilidad ambiental no tenia sentido sin una sostenibilidad social que acompañe. Uno de los principales problemas sociales es la discriminación hacia la mujer. En la historia mundial las mujeres han sufrido desigualdad de trato, desigualdad de oportunidades, de acceso, que se expresan en indicadores simples, como ver la cantidad de varones y mujeres que están al frente o tienen poder de decisión en distintas Instituciones, organizaciones o Gobierno”.

Marisa Arienza, por su parte, hizo hincapié en que: “La Jornada tenía como objetivo sacar distintas recomendaciones de Políticas Públicas a partir de las experiencias de todas las mujeres presentes para poder presentar ideas que contribuyan a la equidad de género en distintos ámbitos”.

La visión del G20 a través del Women 20

“Barreras de inclusión laboral: suelos pegajosos/techos de cristal”, fue la presentación de Javier Merino, Asesor Ejecutivo de W20, una red transnacional que reúne a mujeres líderes de la sociedad civil, de los negocios, emprendimientos y think tanks.

Merino sostuvo que es necesario abordar la problemática de género y “llevar a la acción” las propuestas que se vienen realizando en todo el mundo. En este sentido destacó que desde W20 se busca liderar y guiar un debate internacional donde los ejes trabajados parten del empoderamiento de la mujer, su inclusión en el mercado laboral, digital y financiero. Asimismo, comentó que en Argentina se sumó como eje de trabajo la inclusión de la mujer rural, considerando las distintas problemáticas sociales y culturales de las comunidades en diferentes provincias.

Respecto a la inclusión laboral hizo referencia a los “suelos pegajosos”, donde las mujeres se ven estancadas en puestos precarios, con menor remuneración que los hombres, y no pueden lograr un crecimiento significativo y los “techos de cristal”, situación que se da por la imposibilidad de perforar estructuras de poder y llegar al liderazgo. En alusión a esto, Merino, llamó a trabajar sobre una mayor inclusión de la mujer en el mercado laboral, ya que tiene fuertes implicancias sociales y está comprobado que con más mujeres trabajando se genera un aumento de la riqueza de las Naciones, con una gran incidencia en el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI).

Las mujeres en la política

Marina Klemensievicz, Secretaria de Infraestructura Urbana del Ministerio del Interior, comentó su experiencia personal como Licenciada en Ciencias Políticas que quiso avanzar su carrera en las Relaciones Internacionales, pero debió abandonar su aspiración por fuertes exigencias y condicionamientos de las Organizaciones en las que aspiraba trabajar. Fue así como llegó a la política y hoy encabeza un área que históricamente estuvo marcada por el trabajo de hombres, pero que logró sumar varias mujeres a su equipo de trabajo.

Enfatizó en que las mujeres trabajen juntas, y agregó: “Seamos solidarias En cada lugar de poder, hagamos crecer a otras mujeres, porque la inclusión empieza por nosotras”.

La Diputada Nacional por la Provincia de Santa Cruz, Nadia Ricci, oriunda de la localidad de Perito Moreno, por su parte, contó su llegada a la política, al irse involucrando en temas sociales que aquejaban a su comunidad como la protección de la familia, violencia de género, educación e igualdad de oportunidades.

“Hay que llegar a todos los rincones del país. Mucho se mira a nivel nacional, en función de Buenos Aires, pero la realidad de lo que pasa en localidades tan chicas, es totalmente diferente. Las mujeres deben levantar la voz para que todos estos rincones lleguen a ser escuchados. Es necesario que más mujeres se sumen a espacios públicos para contribuir con el empoderamiento del género”, subrayó.

Otra de las mujeres que aportó su visión desde la función pública fue Victoria Morales Gorleri, Directora Nacional de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, quién disertó sobre “Mujeres en Situación de Vulnerabilidad”.

“La realidad nos muestra que para las mujeres es más difícil acceder al empleo. Un 48% de las mujeres son trabajadoras activas, frente al 72% de varones.  En los trabajos las mujeres no tienen las mismas posibilidades, ya que trabajan y ganan un 25% promedio menos que los hombres y además se encuentran con cargas domésticas y de planificación familiar que son muy fuertes”, destacó Morales Gorleri. Añadió que: “Para aquellas mujeres en contexto de pobreza, la situación es mucho peor, debido a que generalmente padecen de un empleo mal remunerado, abusos y violencia laboral, que potencian negativamente su situación, por lo cual es necesario, empoderar a la mujer para que puedan tomar decisiones de acuerdo a su proyecto de vida”.

La mujer en el Estado

Al medio día, le tocó el turno al Panel “Mujeres en Ámbitos Estatales” y fue Ema Rafaelli, la primera mujer Profesora del Estado Mayor Conjunto, quien expuso sobre “El rol de la mujer en el Ejército Argentino”.

Rafaelli precisó que “las mujeres han tenido y tienen que lidiar con situaciones extremas, con cosas de todos los días, incluso con la profesión. Pero hay que armarse de una herramienta para poder salir adelante. Mi fuerte fue el estudio, el conocimiento, como forma de defenderme en la vida”. La profesional dictó clases de computación cuando “nadie sabía computación, y entré por las contingencias del momento. Yo les acercaba algo que era un cuco, pero lo hacía como si fuera la mamá. Les enseñé a las primeras mujeres militares del Ejército y yo era una civil. Yo la peleé sola, busqué un área donde pudiera saber algo. No hay que aflojar, menos cuando yo tenía un marido enfermo y debía mantener una familia. He sufrido desinteligencia laboral, por no llamarlo acoso”, indicó.

Las claves, según Rafaelli, son la fuerza, la intención y estudiar una profesión o una artesanía. “No hay capacidades que tengan sexo. Puedo decir que de todas las mujeres que capacité, solo una fue General del Ejército”, comentó.

La exposición la continuó Nancy Serafica, Teniente Coronel del Ejército retirada, tras haber cumplido 35 años de servicio. La mujer, que fue la primera promoción del Cuerpo de Enfermeras relató que su día comenzaba a las 5.30 de la mañana y terminaba a las 22 horas. “Nuestro oficial instructor no quería instruir mujeres. Y nosotras demostramos que realmente queríamos y terminó sacándose el sombrero por la capacidad que tenía la mujer para sobreponerse a todas las exigencias”, precisó Serafica, quien egresó en el año 1984 y fue a trabajar al Hospital Militar de Campo de Mayo. La ex teniente coronel prefirió hablar de una discriminación de la mujer “pero no de la institución, sino que hay determinados hombres y mujeres que discriminan a quienes tienen capacidades. Yo estoy casada hace veinte años y tengo siete hijos. Me costó dejar a mis hijos y ponerme en actitud de soldado, quedarme semanas con las cadetes o ir a los desfiles. Soy militar de alma y enfermera de vocación”, señaló.

Aconsejó “no avasallarnos y hacer diferencias. Las mujeres trabajan a la par del hombre. Hay que empezar desde la educación en las escuelas para que se aprenda el respeto mutuo de hombres y mujeres”.

Laura Santamarta, Jefa del Servicio de Traumatología del Hospital Central de San Isidro, fue quien prosiguió la temática del panel y también apuntó a contar su propia historia de vida. “Soy traumatóloga desde hace 40 años cuando en la Asociación de Traumatología eran nada más que dos mujeres. Desde chica, las balas de la discriminación nunca me llegaron. La ‘pelea’ que tuve con los hombres siempre la gané. Soy mandona, pero en el fondo llevo la balanza de la justicia. La pelea fue que pudiera seguir con mis convicciones. Es importante ser solidario y cuidarse la espalda entre varones y mujeres. A veces, la discriminación más grande viene de nuestra cabeza”, puntualizó.

¿Cómo garantiza el Estado un trabajo digno a las mujeres? ¿O tomará una posición pasiva? ¿Están las instituciones listas?, esos fueron los interrogantes que planteó Lourdes Schlemminger, al frente de Migraciones de la Provincia de Chubut, al referirse al rol del Estado en este proceso de cambio y sugirió que “hay que traspasar la barrera de la división sexual del trabajo. Muchas mujeres de la Meseta esperan una oportunidad para desarrollarse. El Estado, de manera necia, les quita esas oportunidades, y también se las quita a los hombres. Niega el acceso igualitario a una mejor calidad de vida, al no debatir sobre la minería. Lo invito a dejar de ser un Estado ausente”, señaló.

Tay Such, es actualmente directora de Análisis y Desarrollo de Proyectos de Inversión Minera de la Nación. Desde hace 2 años está trabajando en la Secretaría de Minería del estado Nacional. Such asegura que, como mujer, no tuvo ninguna traba para asumir ese cargo porque en su área miden capacidades y no hay discrimación por género.  “Soy geóloga, en el año 2005 me recibí y busqué trabajo. En varios avisos de empleo la condición excluyente era ser hombres. Mi escuela fue Mina Aguilar, fue difícil los primeros meses porque no estaban acostumbrados a trabajar con mujeres, fue un aprendizaje tanto para ella como para sus compañeros. Fué la primer geóloga mujer en la mina.  Trabajé luego en 2 compañías más.. y en una de ellas  me obligaron a renunciar cuando supieron que iba a ser mamá. Yo seguí porque hay muchas formas de trabajar en lo que a uno le gusta, en lo que yo podía aportar a la minería. Tenía que darle de comer a mi hijo y quería seguir en el sector minero. Las trabas se van salteando. No nos boicoteemos entre mujeres tampoco, hay que trabajar en conjunto hombres y mujeres”, destacó.

“La experiencia del trabajo en las mesas de desarrollo de la Meseta. Equidad de Género en el Desarrollo Rural”, fue lo que expusieron Andrea Mendieta y Tony Martínez. Ambos contaron la experiencia que tuvieron con los Proyectos Proderpa y Post Emergencia entre los cuales aparecen las comunidades originarias, las mujeres y los jóvenes como sus componentes.

“Las mujeres tenían cargos, pero no participaban en la toma de decisiones. Tenían un trabajo administrativo. En el campo hay mucho machismo, hay que empezar a ver desde otra perspectiva. En 3 años logramos incluir a la mujer en el rol que le correspondía. En las capacitaciones de maquinaria agrícola, el capacitador no quería que una mujer manejara un tractor”, precisó Mendieta.

“Si no se capacita en igualdad no hay desarrollo”, dijo Martínez y señaló que el Programa llegó a 208 mujeres.

Las mujeres en la industria minera

El penúltimo panel de la jornada fue “Mujeres en la Minería” y la primera disertante fue Victoria Fernández, oriunda de la Provincia de Salta y especialista en Seguridad e Higiene. Fernández llamó a no desconocer los orígenes y mencionó a mujeres de la historia que se atrevieron y fueron reconocidas. “La mujer debe trabajar en su identidad. Evolucionemos. Porque nos forman capataces y trabajamos en equipo”.

La mesa estaba integrada, además, por Denise de Olivera, directora de Huella Minera, y Flavia Seva, editora de dicho medio especializado. Las periodistas relataron el origen del producto periodístico que surgió con un Boletín Electrónico y, al año siguiente, “se convirtió en un sitio Web al que toda la comunidad tiene acceso. Nuestra propuesta es, desde el comienzo, romper con las formas tradicionales de comunicar la minería y potenciar la comunicación con las nuevas generaciones poniendo énfasis en las redes sociales. Queremos humanizar a la actividad minera y dar voz a las comunidades como a los distintos actores sociales”, precisó De Olivera.

El motivo por el cual eligieron comunicar la minería fue, según la directora del Portal, el desafío de hacerlo en un sector donde predominan los hombres y, aseguró que hoy por hoy no sigue siendo fácil.

Por último, se conformó un panel con mujeres de las comunidades que se expresaron a favor del desarrollo de la industria minera. Coincidieron en los escasos recursos que tiene la Provincia de Chubut y las carencias que tienen para crecer como personas y como pueblo. “Carecemos de educación y de desarrollo tecnológico, estamos muy lejos de eso. Nos sentimos muy solos. Digo Sí al crecimiento económico y de los pueblos estancados. Necesitamos información y que la gente conozca los pros y contra del desarrollo minero. Pero no digamos No porque si, sin fundamento”, dijo una habitante de Paso de Indios.

Ester, que fue con su sobrina Daniela, ambas oriundas de Paso del Sapo, señaló que “toda la realidad del interior es similar, si la minería trae desarrollo, bienvenida sea”. Por su lado, la teóloga Nancy, de Telsen, indicó que “estamos pasando situaciones difíciles. Muchas familias se están yendo, siempre tenemos que pensar lo que le falta al chico el fin de semana porque en la semana está en la escuela porque sus padres no tienen trabajo. Apoyo a la minería, con todos los controles necesarios”, puntualizó.

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