Presentaron informe sobre el futuro del litio


El documento aborda el potencial tecnológico y productivo del recurso en los próximos años, en función de que nuestro país posee una de las principales reservas mundiales.

 

Se dieron a conocer los resultados del estudio “Litio en la Argentina: oportunidades y desafíos para el desarrollo de la cadena de valor”, en la Biblioteca del Centro Cultural de la Ciencia (C3). La investigación fue realizada por la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación con apoyo del Departamento de Infraestructura y Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El documento analiza las oportunidades tecnológicas y de innovación en la cadena de valor del litio, a partir de las capacidades locales y los desarrollos observados en el ámbito internacional. Además, identifica los obstáculos y posibilidades de desarrollo de los diferentes eslabones productivos en las provincias que disponen del recurso, estudia experiencias internacionales, y aporta recomendaciones de política pública en materia de ciencia, tecnología e innovación productiva.

La reunión fue presidida por los secretarios Lino Barañao (Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva) y Carolina Sánchez (Minería), junto con el secretario de Articulación Científico Tecnológica, Agustín Campero, los subsecretarios Paula Nahirñak (Coordinación Institucional) y Lucas Luchilo (Evaluación Institucional), autoridades del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, y representantes provinciales.

En ese marco, Barañao expresó: “Este tipo de estudios permite debatir cómo hacer sustentable el uso de los recursos naturales en base a información rigurosa y facilita consensos entre aquellos que priorizan la conservación del ambiente y quienes impulsan la generación de empleo a partir de la explotación de dichos recursos”. Y agregó: “Brindar datos certeros para la toma de decisiones es una tarea fundamental de la ciencia y la tecnología en su intento por mejorar la calidad de vida de todos”.

Por su parte, Sánchez consideró: “Es un reto de nuestro tiempo hacer una minería distinta, inteligente e integrada al desarrollo del país. Todos tenemos algo por hacer para que el litio se convierta en una oportunidad de desarrollo para las provincias del noroeste argentino”.

A su turno, el especialista sectorial en Infraestructura y Energía del BID, Martín Walter, señaló: “Este trabajo nos deja dos mensajes de suma importancia. Primero, el valor de la experiencia aprendida para no desperdiciar oportunidades; y segundo, aporta mesura en cuanto a las expectativas”.

La exposición del informe estuvo a cargo de los investigadores Martín Obaya (CONICET-UNSAM-CENIT) y Andrés López (UBA-CONICET), quienes repasaron aspectos clave del mercado internacional del litio y focalizaron en el estado de la actividad en nuestro país.

El litio ha adquirido notoriedad en los últimos años, debido al gran interés que ha despertado tanto en inversores mineros que buscan nuevas oportunidades de negocios como en aquellas empresas que desarrollan productos en los que el litio es un insumo crítico. Entre éstas se ubican los fabricantes de baterías y la industria automotriz, en función de un contexto global orientado hacia el uso de tecnologías limpias, tal como se desprende de los acuerdos de París de 2015 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Si bien el litio no es un metal escaso, la oferta de los insumos utilizados en la producción de material activo de las baterías –en especial, el carbonato de litio– no ha logrado responder a la creciente demanda. Por lo tanto, se prevé que los países donde se concentran las mayores reservas de litio serán los principales beneficiarios de este escenario.

La Argentina, junto con Bolivia y Chile, integra el denominado “triángulo del litio”, una región cuyos salares poseen niveles de concentración que hacen sumamente rentable su explotación, en relación con otros depósitos. Según datos de 2018 del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), alrededor del 67% de las reservas probadas de litio, y cerca de la mitad de la oferta global se concentra allí.

La Argentina es el cuarto país del mundo en reservas y el tercero en volumen de producción. Actualmente, el grueso de las reservas probadas y potenciales de litio se encuentran en salares situados en Catamarca, Jujuy y Salta.

No obstante, el litio es dentro del panorama minero mundial un segmento acotado en el que participan actores cuya demanda define los precios de mercado. Además, los especialistas reconocieron que los resultados asociados con encadenamientos productivos en el subcontinente presentan barreras tecnológicas discordantes con su viabilidad comercial, a pesar de la elevada disponibilidad del recurso.

Por otra parte, el informe detecta oportunidades en el desarrollo de proveedores locales eficientes, tanto en tareas tecnológicamente complejas como en otras de carácter más rutinario, pero que son importantes para el entorno socioeconómico donde se ubican los salares. En cambio, enfatiza la existencia de marcadas asimetrías entre los actores vinculados con la manufactura de baterías y sus componentes.

Finalmente, Obaya y López hicieron hincapié en la generación de capacidades en torno al litio, las cuales promoverán una mejora sustantiva en el sistema de innovación nacional y regional más allá de los resultados económicos producidos por este metal. Adicionalmente, proponen asegurar una explotación integral y sustentable de los salares con el fin de mejorar el conocimiento sobre éstos y desarrollar soluciones específicas en cooperación con el sector científico-tecnológico.

 

Sobre el litio

El litio ocupa la posición 25 en el ranking de elementos más abundantes de la Tierra. Está presente en más de 150 minerales, entre los que se incluyen arcillas, salares continentales, aguas geotermales y agua de mar. Sin embargo, sólo en pocos depósitos posee las características adecuadas para su explotación (con la tecnología disponible al presente).

El litio fue reconocido como un elemento en 1817, cuando el químico sueco Johann Arfvedson analizó la petalita. Fue aislado por primera vez en cantidades útiles en 1855, y en 1869 Dmitri Mendeleev lo colocó junto al sodio, con los metales alcalinos, en su tabla periódica de elementos. Con el símbolo químico Li y un número atómico de 3, el litio es el primer metal en la tabla periódica. Tiene una gravedad específica de 0,534, es aproximadamente la mitad de denso que el agua y el más liviano de todos los metales, además de ser el más electropositivo. En su forma elemental pura es blando y de color blanco plateado, pero es altamente reactivo y, por lo tanto, nunca se lo halla como un metal en la naturaleza.

 

Argentina.gob

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