El litio representa un negocio de 9 billones de dólares en el Noroeste argentino


La Argentina es el cuarto país con mayores reservas del codiciado mineral , utilizado para la fabricación de baterías de smartphones, notebooks y autos eléctricos. Mientras crece exponencialmente su demanda, crecen los millonarios negocios a su alrededor.

El litio se ha convertido en un recurso cada vez más preciado de la mano del masivo crecimiento del mercado tecnológico, que lo utiliza en computadoras portátiles, tablets y smartphones y de la expansión del mercado de autos eléctricos cuyas baterías utilizan el mineral como un recurso clave. El litio tiene un alto potencial electropositivo, lo que le permite ser utilizado en la elaboración de baterías para generar una enorme densidad de energía y potencia por unidad de masa.

Para entender la demanda del preciado mineral que están generando los vehículos eléctricos, basta con comparar cuánto se necesita para fabricar baterías. Mientras que un teléfono celular requiere de apenas 5 gramos y una notebook no supera los 45, un auto híbrido necesita al menos 5 kilogramos de litio y uno totalmente eléctrico, entre 40 y 80 kilos. Las baterías de vehículos más grandes como camiones o colectivos eléctricos pueden utilizar hasta 200 kilos.

En ese contexto, la Argentina es el cuarto país con mayores reservas del preciado mineral. Sus reservas, que alcanzan los 2 millones de toneladas son superadas únicamente por Australia (2.7 millones), China (3,2 millones) y Chile, que es considerado el rey del litio con una reserva de 7, 5 millones de toneladas.

Por estas razones, el litio es una promesa que puede llegar a torcer el destino económico del NOA y convertir a la Argentina en uno de los mayores proveedores globales de esta materia prima. Además, a diferencia de lo que ocurre con otros minerales, como el oro y la plata, el litio ofrece la posibilidad de industrializarlo, al menos parcialmente, en forma local, de manera de sumarle valor y multiplicar las posibles exportaciones por cientos de millones de dólares.

En un par de décadas, los autos eléctricos o híbridos serán parte del paisaje cotidiano. Automotrices tradicionales como Volvo se comprometieron públicamente a que, desde 2019, solo fabricarán autos eléctricos o híbridos y abandonarán los motores de combustión a nafta.

Según publicaron los portales Infotechnology y ¿Que pasa Salta? , China anunció en forma oficial que, desde el 2025, al menos uno de cada cinco de los autos salidos de sus fábricas funcionarán en base a electricidad; mientras que Francia e Inglaterra esperan, para el año 2040, que todo su parque automotor sea de este tipo. Ernesto Calvo, investigador del Conicet señaló que lo que está ocurriendo es un cambio radical y genera una enorme demanda de litio.

Y, en ese sentido, es importante señalar que, por su geología, la Argentina ocupa un lugar privilegiado para poder pisar fuerte en este nuevo negocio. Así al menos lo cree Marcelo Álvarez, gerente general de la Cámara de Empresas Mineras de la Argentina (CAEM) quien, en entrevista con el portal salteño señaló: “Se calcula que el 65 por ciento de las reservas mundiales se ubican en el triángulo geográfico que abarca los salares del norte de Argentina, Chile y del sur de Bolivia. Si nuestra industria hace bien las cosas en los próximos años, podemos posicionarnos como un jugador mundial y proveer a un mercado de enorme crecimiento”.

Para los autores del estudio oficial, las provincias que tienen las mayores reservas en formato de salares son tres: Jujuy, Salta y Catamarca y los depósitos ya relevados localmente indican que hay disponibilidad para 133 años de explotación, de acuerdo al consumo global que tendrá este elemento desde el 2025.

En otro estudio de la misma dependencia se detalla que “el mercado internacional del litio se encuentra en un ciclo ascendente, cuyo ritmo se ha acelerado en los últimos años, especialmente debido a la demanda de baterías para distintas aplicaciones de la industria automotriz. Por otra parte, el costo de la tonelada de carbonato de litio registró un fuerte incremento -del 48 por ciento – en apenas dos años, cuando pasó de un promedio de US$ 5050 en 2014 hasta los US$ 7475 en 2016, alcanzando picos que superaron los US$ 9.000.

En otras palabras, la minería del litio aspira a despegarse de sus “hermanas” y convertirse en un caso testigo de trabajo conjunto, “capaz de generar valor tanto para las empresas como para la gente que habita la región”.

Según lo publicado por Infotechnology, ya se están viendo cambios significativos en el noroeste argentino a partir de la revolución apalancada por la extracción de litio. La directora del Inti de Jujuy, Carolina Sánchez, explicó: “En nuestros salares, de donde se lo extrae a un costo tres veces menor que si se lo hace de minas rocosas, en la forma tradicional, el litio tiene una alta disponibilidad. Y por eso explotarlo en esas geografías es muy competitivo.” Eso explica que, entre los años 2005 y 2013 la actividad extractiva haya crecido un 60 por ciento”

Por otra parte, la Argentina le ofrece a la industria privada un entorno favorable a estas inversiones. “Las primeras grandes empresas interesadas en explotarlo llegaron en 2001 y explicaban que acá era más fácil invertir porque en Bolivia y Chile fue declarado mineral estratégico y eso complicaba la explotación.”

 

Conclusión

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