La minería no siempre genera «drenaje ácido»

Una roca es simplemente la asociación de varios minerales. A veces tienen cantidades de minerales que están presentes por encima de los valores normales y pueden ser económicamente explotables, entonces hablamos de yacimientos minerales y el término legal aplicado a una propiedad minera constituida por un yacimiento se denomina mina. Cuando hablamos, por ejemplo, de una mina de plomo, en realidad siempre están presentes muchos minerales, pero el mineral de plomo asociado es el que predomina. A su vez, en la naturaleza, existen muchos minerales de plomo, pero el más conocido y explotable es el llamado galena, que tiene una composición química de plomo y azufre. El mineral extraído de la mina es sometido a un tratamiento químico para separar la galena del resto de los minerales.

En algunas regiones, por diferentes procesos geológicos puede haber minerales con cantidades por encima de los valores normales pero no alcanza para ser explotados. También aguas termales pueden aportar minerales y alterar la mineralogía de rocas preexistentes. A veces estas áreas resultan yacimientos minerales otras veces no.

Entre los minerales presentes, algunos se descomponen o alteran ante la presencia de agua, aire y pueden transformar el agua neutra en agua con diferentes grados de acidez, dependiendo del tipo y cantidad de minerales alterados. Entre estos, los más conocidos y productores importantes de acidez son los minerales llamados pirita y calcopirita. La alteración de estos minerales puede ocurrir en cualquier región, es decir minera o no minera, si es en una mina se denomina «drenaje ácido» en otras comarcas «drenaje ácido de roca». Puede darse el caso de existir minerales que se descomponen o alteran pero no originan agua ácida, incluso puede ocurrir en una mina, o sea, no siempre una mina origina drenaje ácido.

Puede ocurrir que un yacimiento tenga minerales que generan agua ácida y se infiltran hacia el interior de las rocas y muy escaso escurrimiento en superficie, pero luego, comienza la explotación con trabajos de minería exponiendo superficies más amplias en el subsuelo y superficie del terreno, en consecuencia, se incrementa la cantidad de aguas ácidas en el área del yacimiento.

A veces puede ocurrir la circulación de aguas ácidas que atraviesan rocas, por ejemplo, las calizas tienen la capacidad de neutralizar las aguas ácidas. Es decir, se originan aguas ácidas, luego son neutralizadas naturalmente.

En minería, si hubiera aguas ácidas, están obligados a neutralizarlas y para ello existen diferentes métodos. Las minas abandonadas, que generan agua ácida, son propensas a generar mayores problemas de drenaje ácido, por falta de control y mantenimiento. Por tal motivo, en la actualidad es importante el cierre de minas cuando finaliza la actividad minera.

El hombre origina grandes movimientos de suelos en regiones sin minería, por ejemplo, para la construcción de represas u otras obras civiles, sin embargo las condiciones geoquímicas de los suelos pueden ser aptas para generar aguas ácidas y se ha comprobado que en estos casos se ha formado mayor cantidad de contaminación que en el caso de la minería. También puede originarse aguas ácidas en regiones costeras, porque hay presencia de minerales que originan aguas ácidas por la presencia del oleaje marino.

Entre otros requerimientos a las empresas mineras es la presentación del «Nivel de Base Ambiental» para conocer en el futuro, la existencia o no de aguas ácidas, en caso positivo deben realizar tareas para corregir la contaminación.

Si no se controlan el «drenaje ácido» y «drenaje ‘ácido’ de rocas» el problema es que además de contaminar las aguas superficiales pueden contaminar las aguas subterráneas.

El Tribuno

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